Al diseñar el puesto de trabajo es necesario tener en cuenta tanto las características del equipo como de las personas (perceptivas, cognitivas, formativas...), buscando siempre la mayor adecuación entre ellas. De ahí que en este apartado consideremos aspectos diversos, unos referidos a las características de los elementos de trabajo y otros relacionados directamente con lo que cada uno de nosotros podemos hacer para lograr que se adapten mejor a nosotros y a nuestras necesidades.

Por otra parte, además de las recomendaciones que aquí daremos, deberemos tener en cuenta otros aspectos elementales, pero que en principio pasan desapercibidos, por ejemplo: que los cables de los equipos estén ocultos bajo regletas, (para evitar caídas), que tengan longitudes adecuadas; que las tomas de luz sean suficientes ¿Cuántas veces nos ha sucedido que estas condiciones nos impiden situar la pantalla, el ratón o  el  teléfono en el lugar que nos resulta más cómodo?...

Y,  claro está,  antes  de disponer   los  elementos  del  puesto,   tendremos  que valorar   la gran importancia que tienen las diferentes tareas que debemos realizar. No es lo mismo, por ejemplo, un puesto de atención al público, que un puesto donde la actividad principal sea introducir datos, o donde se tengan que manejar  diferentes documentos (libros, archivos, listas, pliegos...)

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Colocación del monitor

• Determina en primer lugar qué importancia tienen las diferentes tareas que realizas, (trabajar con ordenador, atender al público, estudio de documentos...)

• Ordena tus elementos de trabajo de forma que las tareas que realices con mayor frecuencia puedas llevarlas a cabo de la manera más cómoda, es decir, dentro del “alcance manual óptimo”: el espacio que, estando sentado y aproximado a la mesa, una persona abarca con sus brazos.

• Si en tu trabajo principalmente manejas el ordenador, éste debe ocupar la posición principal en tu mesa: sitúa la pantalla y el teclado enfrente de ti, de manera que no tengas que torcer el tronco o el cuello para manejarlo.

• La pantalla está de frente, y situada entre 50-55 cm de los ojos. Existe espacio suficiente entre el teclado y el borde de la mesa para poder apoyar las muñecas. En este caso, se dispone de reposamuñecas.

• Si tienes que atender visitas y leer documentos con frecuencia y el espacio bajo la mesa te permite  realizar desplazamientos con la silla,  puedes situar  la pantalla a un lado, siempre cuidando que no tengas que mantener posturas forzadas, por ejemplo poner la pantalla en la esquina de la mesa y tener el cuello girado.

• La pantalla se ha de colocar de forma que las áreas de trabajo que hayan de ser visualizadas de manera continua tengan un "ángulo de la línea de visión" comprendido entre la horizontal trazada desde los ojos a la parte superior del monitor y 60° por debajo de la misma. No obstante, la zona preferida por los usuarios se sitúa entre la línea de visión horizontal (ángulo de 0°) y un ángulo de 30°.

• Cualquier pantalla debe ser legible desde cualquier ángulo de visión, al menos hasta 40º.

• Las pantallas han de estar colocadas perpendiculares a ventanas y en general, a todas las fuentes de luz presentes en el puesto de trabajo.

• El borde superior de la carcasa del monitor debe quedar a la altura de la mitad de tus ojos o algo por debajo. Esta altura debes encontrarla después de haberte sentado correctamente.

 

A tener en cuenta

• Si has apoyado el monitor encima de la CPU puede que esté excesivamente alto.Retira el CPU, colocando el monitor directamente en la mesa. Si, por el contrario, queda demasiado bajo, puedes colocar algún tipo de soporte firme debajo (puedes echar mano, por ejemplo, de documentos, libros o manuales obsoletos).

• Debes dejar espacio a ambos lados de tu mesa de trabajo para disponer el resto de útiles y elementos necesarios: documentos, teléfono, bandeja, etc.

• No sitúes el ordenador sobre el ala o mesa auxiliar: habitualmente sus dimensiones no permiten mantener la distancia adecuada con respecto a la pantalla, ni dejan suficiente espacio para apoyar antebrazos y muñecas.

• Tampoco recurras a las mesas “informáticas”. Son más útiles para transportar el equipo que para su uso frecuente.

• El soporte adaptable para monitor permite regular los ángulos de visión y situar la pantalla en la zona más confortable para el trabajador. Esto favorece la adopción de posturas correctas.

 

• En “panel de control” tienes Opciones de accesibilidad. Puedes necesitar acudir a ellas para adecuar el teclado y la pantalla a tus características. Se accede a Opciones de accesibilidaden Inicio, panel de control.

 

Regulación de la configuración de la pantalla del ordenador

• Los usuarios deben regular el brillo y contraste de su monitor, para aumentar o disminuir su intensidad. Para esta regulación no hay parámetros establecidos, ya que cada individuo tiene una agudeza visual distinta. Es recomendable que se varíen los niveles hasta que la persona perciba  el contenido de la pantalla confortablemente.

• Además se pueden regular otros parámetros, tales como el ajuste.

 

Colocación del teclado

• Coloca el teclado de manera que no esté justo al borde de la mesa: entre uno y otro deben quedar como mínimo 10 cm. para apoyar las muñecas. Esto evitará posibles lesiones por movimientos repetidos. Algunos teclados actuales están diseñados de tal forma que permiten descansar en ellas las muñecas durante las pausas de escritura (tienen incorporado un reposamuñecas). Para apoyar directamente las muñecas mientras se escribe debe usarse un reposamuñecas independiente.

• Tal vez el teclado esté demasiado alto. En ese caso, puedes solicitar una almohadilla de apoyo para mejorar la posición de las muñecas. La posición correcta se consigue cuando el antebrazo, la muñeca y la mano forman una línea recta.

• Existen en el mercado teclados adaptados a las limitaciones que pueda tener el usuario: teclados más amplios para personas con capacidad de precisión reducida, de menor tamaño para personas con dificultades de movimiento, para utilizar con una sola mano, visuales, utilización de punteros, etc.

 

La postura de sentado.

Entre las condiciones de trabajo, la carga física, relacionada tanto con el mantenimiento de determinadas posturas –esfuerzo estático- como con los movimientos y los esfuerzos - puede producir lesiones o afectar a determinadas partes del cuerpo. De hecho, en el trabajo de oficinas se están incrementando las afecciones músculo-esqueléticas y se cree que esto se debe a la permanencia prolongada en determinadas posturas de trabajo, de ahí la importancia del cuidado de la higiene postural.

La postura correcta para trabajar delante del ordenador es aquella en la que la parte superior del cuerpo y la inferior, están formando un ángulo recto (un ángulo de 90º), con la espalda completamente apoyada en el respaldo de la silla.

La postura puede ser la correcta pero   sentarse sin cambiar de posición, (estatismo postural), es perjudicial para el organismo, incluso cuando se adopta esta postura ideal. Para evitar los efectos negativos del estatismo postural, es  conveniente que sigas los siguientes consejos:

• Revisa tu postura cada poco tiempo, pregúntate si continúas bien sentado.

• Mientras trabajas, mueve tus pies y piernas. Varía entre descansar los pies sobre el reposapiés, el suelo y las patas de la silla (sin forzar las articulaciones).Tu circulación sanguínea te lo agradecerá.

 

Cómo sentarte: pasos a seguir

• Ajusta la altura del asiento de manera que los codos queden aproximadamente a la altura de la superficie en la que vas a trabajar. Sabremos que la altura de la silla es correcta cuando, tras apoyar las manos en el teclado, brazo y antebrazo formen un ángulo de 90º, es decir, un ángulo recto.

• Comprueba que tus pies están bien apoyados en el suelo.

• Si una vez que has hecho esto, ves que no puedes apoyar los pies con comodidad, solicita un reposapiés.

• Siéntate de modo que tu espalda permanezca en contacto con el respaldo del asiento.

• Regula la altura del respaldo de tu silla y ajústalo de manera que la prominencia del respaldo quede a la altura de la zona lumbar, en la parte baja de la espalda.

• Recurre de vez en cuando al mecanismo que te permite inclinar hacia atrás el respaldo para aliviar la tensión de la espalda.

• Acerca la silla a la mesa de trabajo de manera que no tengas que inclinar el tronco y los antebrazos puedan tener espacio suficiente para apoyarse. Si tu silla dispone de reposabrazos, comprueba que éstos no te lo impiden. Si éste fuese el caso, estaría más indicado retirar los reposabrazos.

• Es posible que tu silla no sea adecuada. En ese caso,  solicita una que sí lo sea. (ver Características de la silla de trabajo). Entre tanto, auxíliate al menos con un cojín colocado en la espalda.

• Quizá tu asiento reúne las características que se recomiendan, pero no se adapta a tus peculiaridades (estatura, corpulencia, problemas cervicales, etc.). Si es así, pide una silla que sea adecuada, solicitando asesoramiento si es preciso.

• La postura que se ha indicado es la única donde el peso de la parte superior del cuerpo es soportado por el respaldo de la silla. Otras posturas (por ejemplo sentado con la espalda sin estar apoyada en el respaldo), harían que el peso de la parte superior del cuerpo fuese sostenido por la musculatura de la espalda (sobre todo de la zona lumbar), provocando agotamiento, cansancio, pinchazos y sensación de calor en la zona. Para evitar el malestar físico asociado al estatismo postural, se recomienda realizar ejercicios de estiramiento y relajación.

 

Colocación y usos del ratón

Colocación

• Sitúa el ratón justo al lado del teclado dejando los cables libres para manejarlo con comodidad.

• Colócalo a la derecha o a la izquierda, según seas diestro o zurdo.  En este último caso, cambia el accionamiento de los botones en el menú de configuración del ordenador

• Cerciórate de si tienes sitio suficiente para poder manejarlo cómodamente.

Usos del ratón

Para usar el ratón informático es conveniente que encuentres la manera que se adapte mejor a tus características.

Son dos los usos recomendados:

1. Apoyando la muñeca en un reposamuñecas de gel.

• Apoya la muñeca en la parte de gel de la alfombrilla. De esta manera  lograrás que la mano, muñeca y antebrazo estén alineados.

• Lleva el ratón hacia los lados y hacia arriba y abajo, realizando movimientos suaves de la mano y los dedos.

Es importante que evites realizar gestos bruscos y flexiones de los dedos sobre el ratón que puedan dañar las articulaciones y los tendones. Piensa que, si te duele, es probable que estés haciendo algo mal. No fuerces las articulaciones, ya que desgastas la vida útil de una parte del cuerpo.

 Apoyando el antebrazo y la muñeca directamente sobre la mesa:

• El ratón se toma  de forma que la mano descanse totalmente sobre él, y la muñeca y el antebrazo estén en contacto con la mesa.

• Se desplaza el ratón sobre la mesa descansando toda la mano sobre él, generando el movimiento con el codo y el hombro, no con los dedos ni con la muñeca.

Mantén siempre la mano, muñeca y antebrazo en línea recta. Procura que los movimientos de los dedos sobre el ratón sean suaves.

• Hay que observar que la mano, al manejar el ratón, no esté desviada hacia los lados, sino que ha de estar recta, en línea con el antebrazo.

• Cuando se usa el ratón descansando la mano sobre él y desplazándolo con el movimiento del codo y el hombro, es recomendable prescindir de la alfombrilla, pues acota mucho los movimientos.

 

A tener en cuenta

• La forma de usar el ratón  depende de cada individuo. La elección de un método u otro está muy relacionada con variables tales como la edad, la fortaleza de las articulaciones, el uso diario del ratón, patologías previas, y un largo etcétera. Lo importante es probar ambos y ver cuál de los dos se ajusta más a nuestras necesidades.

• El ratón tiene una rueda para desplazarse por los documentos. Procura utilizarla al menos con dos dedos, ya que generalmente se suele hacer solo con el dedo corazón, sobrecargando sus músculos y tendones. Es mejor repartir el esfuerzo muscular.

• Mantén este accesorio limpio para que se deslice sin problemas.

 

Colocación y utilidad del atril

• Sitúa el atril al lado de la pantalla y a su misma altura y de manera que se eviten  los reflejos de la ventana

• Cuando el tamaño de los caracteres de los documentos impresos sea demasiado pequeño para leerlos con facilidad, acerca el atril hasta lograr la situación más confortable

• Colócalo de manera que su emplazamiento permita que no realices giros de cabeza o tronco

 

A tener en cuenta

• El atril está recomendado  si tienes que introducir datos y también para leer.

• Si sólo lo necesitas de vez en cuando, puede ser muy útil el atril portátil.

• Existen diversos modelos de atril, para poner documentos que sólo hay que leer, e incluso algunos que están preparados para poder escribir sobre ellos.

• El atril es muy útil para evitar la colocación por parte de los usuarios de documentos entre el teclado y ellos mismos, de manera que alejan el teclado para poder disponer de espacio, adoptando posturas tales como apoyarse sobre los codos para escribir, no apoyar la espalda en el respaldo de la silla, inclinarse hacia delante, reducir significativamente la distancia entre el ojo y la pantalla, etc.